03 junio 2008
Ya un tiempo atrás, teniendo 13 años aproximadamente, junto a un amigo de infancia, nos entró la inquietud de ir a los Campamentos Escolares como beneficiarios, dónde conocí realidades muy distintas a las que nosotros vivíamos, de ese corto tiempo nacieron amistades temporales tanto con el monitor como con los demás integrantes de los compañeros de carpa. Mi propia inquietud me llevaría a querer invertir los roles ésta vez, a querer desempeñarme como monitor en algun evento social, de la poca y nada suerte que tengo, se me presentó la oportunidad de participar en "Sueños por Mil" en el año 2006, en el cual estuve a cargo de un niñito en riesgo social, con el cual luego de las pocas horas dispuestas a compartir, las aprovechamos entre las actividades dispuestas, pichanga, conversas y demases...ya terminando el evento, aunque suene madre, me bajó la pena, de la mano de dicho sentimiento, nació un pensamiento/idea de seguir en éste tipo de actividades.
Cerca de fin de año, un ex compañero me planteó la idea de ir a los campamentos escolares, pero ésta vez de monitor, por mi parte, no dudé en ir. Allí fuí monitor, estuve a cargo de 8 niños (13-16 años) por una semana, donde compartimos en actividades, comidas, conversaciones, etc. Resultado de ello, nació una relación muy estrecha, ya que conocía todas sus vidas, y ellos la mia...al término de dicha temporada, encaminándolos al bus que los llevaría de vuelta a sus pueblos, todos me abrazaron, y entre lágrimas salió de sus bocas un "Gracias Tío", y en respuesta a ello salió de corazón un "No, Gracias a Ustedes", debido a lo que aprendí de ellos, y lo que aprendí, me hizo cambiar...
He allí la idea de la cual nace éste humilde post, en que uno al hacer éstos trabajos, al entregar el 100% de uno, y no recibir nada a cambio, está totalmente equivocado, porque la satisfacción de haber realizado un acto así es indescriptible...El darse cuenta de que uno talvez puede llegar a ser un oído el cual escuche al necesitado, y un hombro en el cual necesite desahogarse, talvez uno puede llegar a ser mucho más que eso, talvez una Boca, con la cual entregues valores y enseñanzas y tambien un corazón con el que entregues amor, sentimientos y experiencias, y como resultado a todas éstas partes, implica entregar dedicación, y como respuesta a ello, más importante que el dinero, o algo material, es una sonrisa, un "gracias" o simplemente ver los cambios que uno puede llegar a provocar con una simple ayuda, talvez no se logre un cambio total, pero la ayuda puede ser un ladrillo, que con otros ladrillos formen un pilar dentro de la vida del necesitado...hace algún tiempo éste efecto lo comparé con la Teoría del Caos, se asemejan a que un pequeño acto/evento/hecho puede provocar un gran cambio en alguien/algo.
Debido a éstas vivencias, existe la motivación dentro de mí, la cual me impulsa a volver a participar de trabajos voluntarios en ayuda social sin fines de lucro, y a tratar de incentivar a cercanos, para que los demás sientan lo mismo, y éstos a su vez lo sigan promoviendo, y de por sí crear una cadena de la cual todos seamos partícipe y seamos factores de un cambio social.
